
¿En qué se basa?
La Teoría de Scrum se basa en el empirismo que básicamente consiste en aprender y mejorar de los errores pasados. Para ello, Scrum emplea un enfoque iterativo e incremental, que permite mejorar la previsibilidad y el control del riesgo.
Tres son los pilares que sustentan el marco de Scrum: transparencia, inspección y adaptabilidad. Todos y cada uno de los elementos de Scrum (roles, eventos, artefactos y reglas) contribuyen en mayor o menor medida a estos tres pilares.
Transparencia
El proceso utilizado por el Equipo de Scrum, sus actividades y expectativas deben ofrecer visibilidad a los interesados en los resultados del equipo. No debe esconderse nada debajo de la alfombra. Además, es necesario que los partícipes utilicen un lenguaje común comprensible por todos para que la comunicación fluya.
Normalmente esta transparencia se implementa con la Tabla de Tareas en la cual el equipo da visibilidad al flujo de trabajo y a los elementos de valor que se están desarrollando.
Los equipos más maduros son más transparentes. La relación y la confianza entre ellos y las demás partes interesadas ejercen una fuerte influencia en la transparencia. Si hay una relación de desconfianza o inmadurez, tendremos mucho trabajo “escondido” y poca visibilidad.
Además, la transparencia está relacionada con los roles que las personas desempeñan durante el desarrollo del producto, los resultados alcanzados, las expectativas, la colaboración, etc.
Inspección
El trabajo debe ser inspeccionado a menudo. El Equipo de Scrum se pregunta si está caminando hacia los objetivos y resultados de negocio. También debe preguntarse cómo puede perfeccionar su método de trabajo, el ambiente del equipo y la calidad del producto que se entrega. Utilizar Scrum es hacerse constantemente la pregunta: ¿Cómo podemos mejorar?
Adaptación
En el momento en el que advertimos un fallo que necesita ser reparado, el equipo debe tener capacidad de ajustarse para conseguir, de forma rápida, adaptarse al nuevo sistema y cumplir con el objetivo marcado; este punto es fundamental para conseguir que, proyectos muy complejos, finalicen con éxito pues, los requisitos cambiantes o poso definidos de la meta necesitan un equipo donde la adaptación, la innovación y la flexibilidad sean sus valores primordiales.
En próximos artículos, profundizaremos en las etapas de esta metodología y en los agentes que participan en ellas.