¿Lean y Agile son lo mismo?

Lean y Agile desde luego tienen muchas similitudes pero, ¿son lo mismo? ¿Quién inspira a quién y qué diferencias encontramos entre ambos sistemas? Hoy desde Pro Optim vamos a intentar resolver esta duda ante dos de los métodos que más confusiones generan para muchos.

Nos encontramos ante dos de los sistemas más aclamados dentro del sector de la de la gestión de Proyectos. La función fundamental de éstos es la de fomentar la optimización y mejora de procesos en los equipos de trabajos, todo a través de metodologías innovadoras que desemboquen en obtener resultados rápidos, eficaces y sostenibles. 

No obstante, tal y como señalábamos anteriormente, en algunas situaciones los términos se usan erróneamente como sinónimos, dadas las múltiples similitudes que los unen y, por ello, conviene que seamos conocedores de las diferencias que los separan, con el objetivo de garantizar una correcta aplicación de éstos, dependiendo de las necesidades y del potencial de cada equipo de trabajo o sector especializado.

Dicho esto, vayamos por partes y expliquemos las características de cada modelo.

El sistema Lean manufacturing

El modelo Lean está totalmente orientado hacia nuestros contactos y las relaciones que establecemos con ellos, ya sea porque estamos hablando de clientes y proveedores. Para conseguir unas relaciones funcionales y eficientes, el sistema trata de adaptarse a sus necesidades, siendo así un modelo flexible y abierto al cambio mediante pequeñas píldoras de trabajo perfectamente organizado en entregas rápidas. Con este modus operandi, se detectan con más facilidad los posibles fallos en nuestra hoja de ruta y, de este modo, podremos cambiar nuestros errores a tiempo

De hecho, una de las estrategias que utiliza para detectar posibles fallas, consiste en la búsqueda de la mejora continua contemplando la sinergia de actores en todo momento. Pero el punto clave consiste en que el sistema busca detectar cuál es el elemento o la persona que más puede aportar en cada situación, teniendo en cuenta cuál es su preparación o especialización. De este modo, una sola persona podrá resolver conflictos con más facilidad y ahorrarle trabajo a otras que, a su vez, también podrán emplear su tiempo en solucionar otros problemas. No solo se ahorra tiempo, sino también dinero

Cabe destacar que este modelo de hecho tiene varias similitudes con los principios del Manifesto Agile.

El método Agile

Por otra parte, el método Agile, el cual ya te presentamos en este artículo de nuestro blog  y, si por algo es conocido, es porque proporciona, ante todo, dos pilares que fundamentan la productividad de cualquier empresa: flexibilidad e inmediatez

Como te podrás imaginar, este método se basa en el anteriormente mencionado Manifesto Agile y, por lo tanto, trata de cumplir dichos principios: 

  1. Satisfacción del cliente.
  2. Aceptación de cambios
  3. Uso de software funcional
  4. Negocio y equipo de desarrollo correctamente cohesionados
  5. Motivación del cuerpo de trabajo
  6. Conversación fluida
  7. Revisión y verificación del software en funcionamiento
  8. Desarrollo sostenible.
  9. Excelencia técnica.
  10. Simplicidad.
  11. Equipos autónomos
  12. Perfeccionamiento constante

Ya conocemos las bases, ¿y ahora?

Vayamos a lo que nos interesa, es decir, ¿qué diferencia el primer método del segundo? Para empezar, el hecho de que Agile es posterior a la metodología Lean  y, por lo tanto, se desarrollaron en contextos diferentes y se adaptaron al mercado de un modo contrastado. Según un artículo del portal de Inusual, la principal diferencia se encuentra en la esencia de cada una de ellas:

“Los principios del Lean ayudan a promover la mentalidad y cultura necesaria dentro de la empresa. El Agile se basa en entregas tempranas que aporten valor al cliente y flexibilidad para variar el producto” Clic para tuitear.

Otra diferenciación importante es que Lean prioriza en su estrategia mucho más al cliente, mientras que Agile está más focalizada en la calidad y la eficiencia del producto o servicio (que a su vez espera tener un buen feedback del cliente). Agile busca más la resolución de necesidades del cliente, y Lean se centra más en mejorar el proceso para reducir tiempos de entrega y mejorar la calidad de los productos.

Como ves, encontrar diferencias entre Lean y Agile es una tarea complicada porque en el fondo, ambos comparten un objetivo común: la mejora constante del negocio, mediante la diferenciación y el perfeccionamiento de procesos.

De este modo, lo que tenemos que tener en cuenta a la hora de aplicar una u otra estrategia, consiste en analizar nuestro sector y tomar una decisión según cuál nos beneficiará más. Por ejemplo, si nos encontramos en un mercado estable con alta predictibilidad y demanda elevada, lo más apropiado será adoptar la filosofía Lean, que buscará que la experiencia para el usuario sea excelente. No obstante, si nos encontramos en el caso contrario, lo adecuado será usar la estrategia Agile, que responderá con más velocidad al cambio.

Esperamos que te haya resultado práctico este artículo y desde Pro Optim te invitamos que, ante cualquier duda, contactes con nosotros. Te ayudaremos en todo aquello que necesites, poniendo en valor nuestra experiencia y profesionalidad.

 

¡Te esperamos!

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