La Gestión de Proyectos como herramienta estratégica de la empresa

En el entorno actual, las organizaciones y los negocios están inmersos en un contexto de continuos cambios tecnológicos, de competencia y de mercado. Este contexto genera incertidumbre, que pone en peligro la supervivencia de modelos de negocio obsoletos.

Dentro de esta economía global, la competitividad y la flexibilidad de las empresas son necesarias para poder trabajar en un mercado cada vez más amplio.  Si a ello sumamos que la contracción de los mercados en los países de origen, observamos  muchas empresas enfocan su actividad en la mejora de su competitividad, la innovación y  la exportación hacia nuevos mercados. Aquellas empresas que no son capaces de adaptarse a estos cambios corren el riesgo de perder cuota de negocio, llegando incluso a desaparecer.

La adaptación a este contexto se hace mediante proyectos, que actúan como palanca de cambio en la organización. En este sentido, una empresa que vive creando, planificando y desarrollando proyecto, quiere decir que es una empresa que esta en vanguardia de los cambios continuos e imparables de la globalizacion actual.  Las empresas tienen que innovar, por lo que desarrollarán proyectos de innovación, crear nuevos servicios y productos mediante proyectos de desarrollo, o adaptarse y reorganizarse para sobrevivir mediante proyectos de mejora.

Los proyectos se han convertido en una necesidad para las empresas para implementar los cambios que necesitan acometer para adaptarse al mercado actual.  Los proyectos dejan de ser únicamente una herramienta para desarrollar servicios, para convertirse en el sistema de creación de valor para la empresa, una manera infalible de fijar los objetivos de cada área y de fácil control para sus superiores. 

La empresa debe concienciarse en esta forma de trabajo por proyectos, y tener una buena metodología para gestionarlos eficazmente. En la medida en que sean capaces de reducir plazos de entrega, mejorar el  control de costes y reducir los riesgos de estos proyectos, sus organizaciones serán más competitivas en el mercado nacional e internacional. Las metodologías de Gestión de Proyectos aportan enormes beneficios en términos de costes, calidad y control para las Compañías, además de ser una poderosa herramienta de gestión del cambio organizacional.

El objetivo general de la metodología de gestión de proyectos es ser capaces de estandarizar, estructurar y organizar la manera de trabajar. Así se ayuda a enfocar todos los proyectos de la misma forma y nos permite ser capaces de repetir los éxitos y aprender de los errores, por lo que hay un proceso de mejora continua. Es decir, una metodología es una gran herramienta para generar eficiencia a medida que se va utilizando.

El uso de una metodología en la gestión de un proyecto persigue unos beneficios específicos:

  • Organizar los tiempos de proyecto
  • Proporcionar herramientas para estimar de forma correcta tiempos y costes
  • Ayudar a gestionar y minimizar los riesgos del proyecto
  • Mejorar la relación entre coste y beneficio de los recursos
  • Desarrollar las habilidades del equipo
  • Documentar todas las decisiones
  • Fijar los objetivos y el equipo

Desde el punto de vista de los recursos, contar con una metodología ayuda a acortar la curva de aprendizaje del equipo, y a medida que se utiliza en proyectos, se pule y transforma según el estilo personal de la compañía. Con un enfoque adaptado y homogéneo se reduce el riesgo de implementación y se obtiene una mejora en el trabajo.

Por tanto la Gestión de Proyectos, permite más ventajas que cualquier otro enfoque de gestión, tanto en términos de maximización de calidad como el del manejo eficiente de recursos, y se vuelve una competencia prioritaria para los líderes de estas organizaciones. Podemos afirmar que, de una forma general, las empresas que trabajan por proyectos alcanzan más fácilmente sus objetivos y les es más fácil mejorar continuamente.