Una gerencia eficaz

helloEl que hacer de una empresa depende del grado de eficacia de sus colaboradores. Como bien sabemos, el valor más importante de una empresa es su gente, sus recursos humanos, es allí donde deben concentrarse los esfuerzos gerenciales para aprovechar cada día más las cualidades de las personas. El ejecutivo o empresario que busca la eficacia  de sus colaboradores, antes que todo ha de intentar mejorar su propia eficacia. Por lo tanto, una gerencia eficaz debe contar con alguien que tenga ciertas competencias y cualidades imprescindibles, un gerente eficaz.

A partir de aquí el primer objetivo del gerente es alcanzar la eficacia y saber cómo transmitirla a los colaboradores de tu empresa. Para ello vamos a transmitir unos consejos o preceptos que adaptados a tu propio entorno empresarial serán una garantía segura de avance en su eficacia como gerente o como propietario de la empresa.

En la actualidad, tomando en cuenta un entorno global y competitivo, los gerentes requieren recabar más datos antes de tomar decisiones. Todos los métodos empresariales tienen como principio en común: medir y seguir midiendo, sólo así pueden mejorar sus acciones. En esta nueva forma de razonar se requiere ser más competitivo y que nos interesemos más de las pequeñas cosas que hacen nuestros clientes internos. Las organizaciones están haciendo cambios sobre la base de los siguientes objetivos:

  • Orientación hacia el cliente
  • Involucrar toda la fuerza laboral en la toma de decisiones
  • Compromiso de una mejora continua

Orientación hacia el cliente

Significa igualar o superar las expectativas del cliente con respecto al desempeño de nuestro producto o servicio. La orientación al cliente cambia el énfasis de una organización, de la preocupación por los problemas internos a una más amplia atención de todo el mercado. ¿Cómo afectará esto a nuestros clientes?

Todas las operaciones de la empresa tienen que ir enfocadas a la satisfacción del cliente.

Involucrar la fuerza laboral en la toma de decisiones

Este objetivo se refiere a la aceptación de todas las críticas o ideas de sus empleados y basar su operatividad en ellas. La unidad usual de la toma de decisiones y generación de acciones no debe ser sólo de un individuo o gerente, sino del grupo de empleados.

Un grupo se basa en el esfuerzo cooperativo para lograr una meta que no podría lograr un individuo solo. Los grupos hacen el trabajo mediante la cooperación y el consenso, pero ello no significa que los miembros del grupo siempre tienen que estar de acuerdo, ni que siempre deban ser pasivos. Algunas de las mejores ideas y soluciones provienen de discusiones acaloradas y desacuerdos apasionados. Cualquier implantación de metodología KAIZEN o bien 5S nos ayudará a involucrar al personal en las decisiones.

Compromiso de una mejora continua

Simplemente, la mejora continua o KAIZEN significa jamás dormirse en sus laureles. No importa el producto o servicio que se preste, siempre puede mejorarse. Incluso el producto o proceso “perfecto” se hace anticuado o no es el adecuado para todo el mundo. La pesadilla de la mejora continua es “ya está suficientemente bien” o es “suficientemente bueno”. Lo que hoy puede ser “suficientemente bueno”, muy pronto será anticuado, será inútil y habrá pasado de moda. La organización del manejo de la calidad no espera que su producto o servicio sea opacado por la competencia. Tenemos que trabajar hoy en las mejoras que se implantarán, mucho antes que sus clientes estén insatisfechos.

Finalmente y como conclusión la eficacia es el parámetro con el que, actualmente, se valora el trabajo de un ejecutivo. Hoy no se trata de aumentar la intensidad y el tiempo dedicado a las tareas de dirección, sino conseguir los máximos resultados empleando los recursos disponibles con la mayor eficacia posible.