La soledad del gerente.

acompañamientoMuchos de los emprendedores que empiezan su trayectoria lo hacen a partir de una actividad que conocen al cien por cien, y en la que se sienten cómodos en su desarrollo. Pero un emprendedor, es un empresario que hace de la gerencia la mayor parte de su trabajo diario. Pensamos que es empresario el que siente una necesidad de crear una empresa y se lanza a ello sin demasiadas reflexiones, o después de un análisis en el que los aspectos intuitivos son de vital importancia.

Normalmente el proceso empresarial es mucho más complejo de lo que imaginó el emprendedor y hay que ser audaz aunque sin precipitarse, y tomar decisiones de manera ágil pero habiendo previsto las consecuencias de las mismas. El mayor cambio que notas cuando te conviertes en gerente es que de repente tú tienes que tomar todas las decisiones.

Y en todo momento una pregunta en el aire ¿estaré tomando la mejor decisión? Toda esta realidad concluye, en ocasiones,  por situar al emprendedor en una situación de  Soledad.

Esta soledad surge a partir de la responsabilidad de la función que -para nuestra cultura- se percibe como la obligación de tener siempre las respuestas adecuadas frente a situaciones conflictivas y respecto de las cuales, muchas veces estos profesionales presentan muchas dudas y temores en sus decisiones, y que no pueden compartir con nadie.

Existen una serie de pautas que seguir para superar esta situación.

Disponer de datos objetivos.

Tomar decisiones es parte de la gestión diaria. El gran tema es con qué información se cuenta para tomar esas decisiones. El día a día del negocio produce mucha información, la mayoría de las veces, esa información no se registra. Si no se cuenta con datos no hay análisis posible y por lo tanto no se puede ver la situación o el problema desde todas sus aristas para encontrar alternativas nuevas.

Contar con un equipo de confianza.

El diseño de una estructura organizacional ayuda a la gerencia en los procesos de toma de decisiones. La importancia de la estructura se encuentra en que ésta nos ayuda a definir qué se debe hacer y quién debe hacerlo. La estructura es una de las bases de la organización (o de la desorganización) de las actividades de una empresa. Una buena estructura permitirá una mejor integración y coordinación de todos los integrantes de una empresa. Al estar mejor organizados se logrará un mejor aprovechamiento de los recursos lo que a la larga puede hacer una empresa más eficiente.

Centrarse en tareas de alto rendimiento.

Por ejemplo algunas cosas que deberías saber son:

  • Gestionar proyectos.
  • Trabajar con equipos y personas.
  • Analizar los datos.
  • Aprender a persuadir y motivar a los trabajadores.
  • Saber entrenar, gestionar o ser un coach.
  • Aprender a entrevistar personas.
  • Detectar habilidades en las personas.
  • Gestionar conflictos y resolver problemas.
  • Manejar presupuestos.
  • Planificar estrategias y crear tácticas.
  • Hacer análisis, investigación y planificación.
  • Controlar los procesos de trabajo.
  • Optimizar tiempos y crear calendarios de trabajo.

Contar con ayuda externa especializada.

Una consultoría dispone de una serie de profesionales expertos en determinadas áreas con conocimientos y experiencia contrastadas. Aportan una visión externa a la empresa. Muchas veces ser parte de la situación (o del problema) hace que no se vea la realidad con la suficiente claridad. Sólo con tener una visión externa hace que un consultor aporte valor.

“Qué alguien te ayude no significa que hayas fracasado, sino que no estás solo”